Everything is connected with everything else. However, for every single truth (or assumed as verity), there is a "transversal" one. All these transversal truths constitute the contradictions of modern life.

Tuesday, January 09, 2007

Películas clave en la historia de la ciencia ficción (a mi manera)

Y digo a mi manera, porque cada uno tendrá las suyas, y no se trata de montar aquí una discusión similiar a la de si el Go es mejor que el Ajedrez (yo soy más bien de estos últimos: el deporte ciencia es pura mística).

Pues bien, enlazando con un comentario que dejé en el blog de Jesús, aquí os escribo de nuevo que, de alguna forma, hay una serie de películas que han configurado el imaginario colectivo entero de la ciencia ficción, tal y como la conocemos hoy (con sus Matrices y sus historias).

Por lo que a mí respecta, y seguro que los lectores y yo coincidimos en muchas, son por este orden:

1921: Metropolis de Lang; Ciertamente profética. Marcó la estética. Precoz.

1956: Forbidden Planet de Stuart la cuál configura una delirante fantasía entorno a la autodestrucción de la humanidad a través de sus propios sueños, algo extremadamente freudiano; El hombre será destruído por sus propios sueños: el único viaje y la única batalla 
a librar es la interior.

1968: 2001: Una Odisea Espacial, de Kubrick, con guión suyo y de Arthur C. Clarke. Kubrick es sin duda alguna uno de los directores con más calidad que ha dado el cine, y por lo que atañe a este caso concreto, todas sus películas gozaban de un extremado realismo: 2001 es absolutamente respetuosa con las leyes físicas (la nave parece inmóvil frente al espacio estrellado y es, claro está, claramente insonora en el exterior). Sería este realismo, por ejemplo, el que llevaría, entre otras cosas, a rodar Barry Lindon enteramente con luz natural y las escenas de interior con la luz de las velas, gozando toda la película de una fotografía y unos colores espectaculares.

1977: Star Wars, claro, de Lucas: una fuente de inspiración para generaciones y generaciones de fans de la ciencia ficción: ni sus naves ni sus trajes se han pasado de moda. Todavía, el comienzo del Episodio IV, con un crucero imperial en primer término ensordeciendo la pantalla con el batiente de sus motores, es una imgen inédita en la ciencia ficción.

1979: Alien, de Ridley Scott. Basada ligeramente en una obra de Joseph Conrad, cuenta con los diseños de H. R. Giger, absolutamente espectaculares y realistas, mitad orgánicos y mitad cibernéticos, de una plasticidad y belleza visual alucinógena.

1982: Blade Runner, de Ridley Scott también. Después de trabajar un año en Dune de David Lynch (el cuál rechazó dirigir El Retorno del Jedi para realizar ésta), Scorr se embarcó en la producción inmediata de esta obra que lo cambió todo en cuanto a la ciencia ficción. Basada (de modo laxo) en una obra de Philip K. Dick (¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?) nos habla de un futuro que está aún por llegar, pero del que sus resonancias ya están presentes desde hace mucho tiempo. Es una fuente de inspiración filosófica sin igual, dentro de los films de ciencia ficción y del cine, en general. Hay un antes y un después de esta pelícua. Marcó una ética y una estética.

1984: Dune de David Lynch. Un futuro a miles de años vista (el año 10.191) donde lo espiritual se funde con lo tecnológico en una fantasía redentora del hombre, con viajes en el espacio y el tiempo. Un alarde de diseño (obra de Giger y también de Giraud-Moebius) que su creador, Lynch, considera una obra fallida, pero que ha inspirado miles de fantasías de la ciencia ficción.

3 comments:

Jesús said...

No me he atrevido a leer ese post en cuestión porque me imaginaba que al final iba a terminar en la típica discusión de qué juego es mejor. Y supongo que la discusión será entre personas que no conocen bien ni el uno ni el otro.

En cuanto a las películas de ciencia-ficción, me alegro que mi blog sea una fuente de inspiración. :)

ruben said...

Efectivamente: la discusión de qué juego es "mejor" es pueril, de principiantes (tan banal como la de tantas otras cosas), pero vaya por delante mi simpatía para el Ajedrez, de la que fui orgulloso medalla de bronce (por poca o mucha gloria que haya en un tercer puesto) de la Comunidad de Madrid.

El ajedrez, su mística, su lógica, los poemas que ha inspirado y la literatura que ha engendrado, es algo que me subyuga profundamente.

Por lo que respecta a las pelis, estoy muy orgulloso de decirte que desde que empecé a leer tu blog, éste siempre ha sido muy motivador y una fuente de inspiración. Claro que sí.

Un abrazo, Jesús

ruben said...

Me recuerda a aquellas discusiones sobre el equipo de fútbol (para otros: a míno me gusta el balompié!), las cámaras de fotos (ésta va por Luis y su Canon), que si Senna o Prost (aúpa Prost!), etc.

Una pregunta, Jesús:
si conoces el Go: ¿al ser las piezas todas iguales, cómo se anotan las partidas?
¿se pueden reproducir partidas pasadas como en el ajedrez?